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El entrenamiento aeróbico en Parkinson: sobre volumen e intensidad

January 31, 2019

El ejercicio aeróbico (también conocido como cardio) es un ejercicio físico de baja a alta intensidad que depende principalmente del proceso de generación de energía aeróbica. Bajo esta premisa, cualquier tipo de ejercicio que se encuentre en este rango de intensidad podría considerarse ejercicio aeróbico. Por ejemplo, en una revisión reciente (Shu et al., 2014) sobre el efecto del ejercicio aeróbico en la EP, se concluyó que el ejercicio aeróbico induce efectos beneficiosos en la acción motora, el equilibrio y la marcha en pacientes con EP. Sin embargo, esta revisión incluyó actividades como baile, tai chi o entrenamiento de la marcha con apoyo rítmico, actividades que pueden involucrar otros mecanismos potencialmente terapéuticos en esta patología. Esto es relevante para examinar objetivamente el impacto del ejercicio aeróbico y aislarlo del efecto que otras actividades (como por ejemplo utilizar un tapiz o cinta rodante) pueden tener en el tratamiento motor de esta patología. De hecho, los autores de la revisión reconocen que es difícil extraer información precisa sobre la contribución de los ejercicios aeróbicos en pacientes con EP porque a menudo se involucraron diferentes formas de ejercicio (Shu et al., 2014).

 

Una cuestión práctica a la hora de llevar a cabo un entrenamiento de aeróbico en personas con EP es la intensidad y volumen de entrenamiento. En este sentido debemos recordar que la mayoría de los estudios se han llevado a cabo con pacientes moderados por lo que no se puede hacer una extrapolación a todos los pacientes independientemente de su estado de afectación. Las pautas que aquí indico han sido utilizadas en pacientes moderados y sin un gran nivel de condición física. En primer lugar indicar que estos pacientes pueden trabajar a intensidades aeróbicas altas, como por ejemplo al 70-80% de la frecuencia cardíaca de reserva (diferencia entre la frecuencia cardíaca máxima estimada y la frecuencia cardiaca basal o en reposo). No obstante lo habitual en los estudios consultados es una intensidad del 60-75% de la frecuencia cardíaca máxima o 40-50% de la de reserva. En relación al volumen, dependerá lógicamente de la intensidad, aunque es habitual unos 50 minutos por sesión a intensidades bajas (40-50% de la frecuencia cardíaca de reserva) o 30 minutos a intensidades altas (70-80% de la frecuencia cardíaca de reserva). Es habitual la realización de 3 sesiones semanales, y los periodos de entrenamiento son muy diversos (algunos estudios han evaluado a pacientes tras 24 semanas de entrenamiento). De cualquier modo, debemos tener en cuenta que la utilización de mayores intensidades de entrenamiento no tienen porqué conducir a mayores mejoras, al menos cuando hablamos de mejorar la marcha en estos pacientes (mirar esta entrada en el blog que explica a que me refiero). 

 

Otra cuestión es qué tipo de ejercicio aeróbico realizar, o mejor dicho, como realizar el trabajo aeróbico. Hasta ahora hemos comentado estudios que han utilizado fundamentalmente los tapices o cintas rodantes con motor. Algunos autores han sugerido que el utilizar una bicicleta estática también podría ser efectivo en pacientes con EP. Este es un debate interesante, que personalmente he mantenido con algunos de los autores de esos estudios. Mi opinión es que a día de hoy la evidencia científica nos dice que el uso del tapiz rodante es más eficaz para la mejora de la marcha que el uso de la bicicleta. Obviamente, en caso de pacientes con riesgo de sufrir caídas debería ser recomendable el uso de la bicicleta, pero insisto en que los efectos no serían los mismos, sobretodo cuando hablamos de una mejora en la marcha.

 

Actualmente, en el hospital Puerta de Hierro, de Majadahonda, se va a realizar un estudio clínico para comparar ambos tipos de entrenamiento, en bicicleta estática o en cinta rodante. Os mantendré informado de los resultados.

 

Referencias

 

Shu ,H.-F., Yang, T., Yu, S.-X., Huang, H.-D., Jiang, L.-L., Gu, J.-W., & Kuang, Y.-Q. (2014). Aerobic Exercise for Parkinson’s Disease: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. PLoS ONE, 9(7), e100503. http://doi.org/10.1371/journal.pone.0100503.

 

Fernandez-del-Olmo M Restor Neurol Neurosci. 2016 Sep 21;34(5):691-2. Treadmill vs Cycling in Parkinson's disease rehabilitation: Commentary on "Intensive cycle ergometer training improves gait speed and endurance in patients with Parkinson's disease: A comparison with treadmill training" by Arcolin et al., 2016.

 

Arcolin I, Pisano F, Delconte C, Godi M, Schieppati M, Mezzani A, Picco D, Grasso M, Nardone A. Restor Neurol Neurosci. 2016 Sep 21;34(5):693-5. Reply to Commentary by Miguel Fernández-del-Olmo on "Intensive cycle ergometer training improves gait speed and endurance in patients with Parkinson's disease: A comparison with treadmill training" by Arcolin et al., 2016.

 

Mak MK, Wong-Yu IS, Shen X, Chung CL. Long-term effects of exercise and physical therapy in people with Parkinson disease. Nat Rev Neurol [Internet]. Nature Publishing Group; 2017 Oct 13;13(11):689–703. Available from: http://dx.doi.org/10.1038/nrneurol.2017.128

 

 

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